En Sinaloa, se llevaron a cabo manifestaciones a favor de la paz y en contra de la inseguridad, en respuesta al asesinato de dos niños, Diego y Alexander, de 9 y 12 años, durante un intento de asalto.
Este trágico incidente ha intensificado la indignación ciudadana en una región afectada por la violencia entre grupos criminales, especialmente tras la detención de Ismael El Mayo Zambada.
Durante las protestas, se unieron diversas víctimas de delitos, incluyendo familiares de personas asesinadas y desaparecidas, así como empresarios afectados por la extorsión.

